Himno 227: Preste oídos el humano
Estrofa 1
Preste oídos el humano a la voz del Salvador, regocíjese el que siente el pecado abrumador.
Ya resuena el evangelio de la tierra en la ancha faz y de gracia ofrece al hombre el perdón, consuelo y paz.
Estrofa 2
Vengan cuantos se acongojan por lograr con qué vivir, y en su afán tan solo rinden servidumbre hasta morir.
Hay vestido más precioso, blanco, puro y eternal; es Jesús quien da a las almas ese manto celestial.
Estrofa 3
Vengan todos los que sufran, los que sientan hambre y sed, los que débiles se encuentren, de este mundo a la merced.
En Jesús hay pronto auxilio, hay hartura y bienestar; hay salud y fortaleza cual ninguno puede dar.
Estrofa 4
¿Por qué en rumbo siempre incierto vuestra vida recorréis? A Jesús venid, mortales, que muy cerca le tenéis.
Él es vida en cielo y tierra, y la riqueza de su amor os mejora la presente y os reserva otra mejor.