Himno 94: Sangró mi soberano Dios
Estrofa 1
Sangró mi soberano Dios, murió mi Salvador. Su vida quiso entregar por mí, tan pecador.
Estrofa 2
Y yo, contrito, al ver su cruz, el rostro encubriré; con lágrimas de gratitud mi alma inundaré.
Estrofa 3
Mas no con llanto pagaré la deuda de su amor. Mi ser entero yo te doy, ¡no puedo más, Señor!
Estrofa 4
¡Oh, Salvador, ayúdame; que sea fiel a ti; y cuando en gloria reines tú, acuérdate de mí!